
Después de dos enfrentamientos en Atotonilco, que mantuvieron a la gente recluida en sus casas ante el temor de un nuevo episodio, este 12 de diciembre cerca de 500 personas salieron a reserva de sus temores a las calles para celebrar a la virgen morena.
Apenas hace poco más de ocho días se registró una balacera en Espíritu Santo, una comunidad que colinda con este lugar y días antes otro “choque” vivieron en la avenida principal de Atotonilco.
La heroica intervención de la policía municipal permitió cuatro detenidos poblanos en esta franja, pero este 12 de diciembre la presencia de los militares fue muy escasa.
Los impactos de bala que permanecen en algunas viviendas son testigos de este hecho, que obligó a decenas de comerciantes a dar “cortinazos”.
Las calles lucen semivacías y los templos tampoco desbordan de gente, hasta la llegada de la peregrinación que inició a un kilómetro de distancia.
Comerciantes que se instalaron en las calles aledañas a la iglesia de Guadalupe expresaron su temor de visitar esta comunidad, pero la necesidad y su fe fueron más grandes.
Hace varios días que los médicos decidieron partir y ésta medida obligó a los pobladores a buscar de los particulares para atender sus males derivados del frío invernal.
Las escuelas también suspendieron sus clases, las cuales serán reanudadas hasta el próximo 7 de enero, pero aún así, son pocos los niños que caminan por las calles.
Sólo el festejo en honor a la virgen de Guadalupe permitió llenar momentáneamente de colorido las principales calles de Atotonilco, en espera de que vuelva la tranquilidad que caracterizaba a esta comunidad.
