
El astronauta de origen mexicano, José Hernández, emitió un poderoso mensaje a cientos de alumnos de educación básica y media superior de Huamantla, en el que reveló la clave de su éxito.
“Todo es posible en la vida, si uno hace el compromiso de prepararse y poner a trabajar la mente”, exclamó ante una multitud mayormente estudiantil.
Tras contar gran parte de la historia de su vida, que es similar a la de muchos mexicanos, el astronauta de 56 años de edad, refirió que a los diez años de edad comenzó su sueño de ser astronauta, a partir de lo cual, su padre, que es originario de Ticuitaco, Michoacán, le dio la herramienta para hacerlo realidad.
Con un acento similar al de los estadounidenses cuando hablan el español, (debido a que nació en California), José Hernández, indicó que la necesidad llevó a su padre a trabajar desde los 15 años en aquel lugar.
En un evento organizado por el ayuntamiento que encabeza, Jorge Sánchez Jasso, en conjunto con la Upaep, el astronauta relató que al ver en televisión la última misión del Apolo 17 a la luna, en diciembre de 1972, desde el despegue, aterrizaje y las caminatas de los astronautas, este acontecimiento “pausó” al mundo para poder apreciarlo.
La sensación en José Hernández no fue diferente, por lo que entusiasmado le dijo a su papá que de grande quería ser astronauta. Este al ver su reacción le dio la receta para lograrlo.
Esa receta quedó memorizada hasta el día de hoy en José Hernández: definir tu meta, reconocer qué tan lejos estás de ella, crear un mapa para lograrlo, estudio y esfuerzo.
Con el tiempo, José Hernández, quien fue rechazado once veces de la NASA, entendió que la perseverancia es el sexto ingrediente para lograr cualquier cosa que las personas se propongan.
Y es que comentó que pese a que reunía los requisitos mínimos, había 18 mil solicitantes, de los cuales solamente eran aceptados 100 en el primer filtro.
Fue así que hasta el doceavo intento, logró ingresar a la generación 19 de la NASA, en donde entendió que además se deben considerar tres elementos para lograr cualquier objetivo: analizar los requisitos, estudiar a las personas exitosas (en su caso, los astronautas que habían logrado ingresar a la NASA y destacar.
En 2004 resultó seleccionado para comenzar un entrenamiento de dos años para aprender a pilotar Jets, practicar buceo a 16 metros profundidad, entre otras actividades.
El 28 de agosto de 2009, José Hernández, despegó de la Tierra junto con 7 astronautas más a 25 mil kilómetros por hora, para llegar al espacio en 8.5 minutos.
Al encontrarse en gravedad cero, participó en la penúltima misión para completar la construcción de la Estación Espacial Internacional.
Al finalizar este evento, el alcalde, Jorge Sánchez Jasso, entregó un reconocimiento a José Hernández.

