
En lo que se puede interpretar como un tremendo jalón de orejas, el Instituto Electoral de Tlaxcala (ITE) echó abajo el argumento del Órgano Superior de Fiscalización (OFS) que -sin facultades- determinó que Juan Salvador Santos Cedillo habría incurrido en un delito electoral al usar presuntamente recursos públicos con fines proselitistas durante la organización de un evento artístico en la Feria de Huamantla 2024.
Y es que, muy preocupado por la pureza democrática, este órgano -que lidera Arturo Lucio Salas Miguela- decidió que Santos Cedillo debía devolver el millón 287 mil 600 pesos que se gastaron en audio, luces y pantallas durante la presentación del artista Yahir.
El ITE, que sí es autoridad competente en materia electoral, no tardó en reaccionar ante el aparente desacierto de órgano fiscalizador y dejó en claro que, por su parte, nunca recibió una queja formal relacionada con la Feria de Huamantla, lo que significa que no hubo proceso de investigación, ni sanción para Santos Cedillo.
En resumen, el espectáculo no lo dio Yahir ni la Feria, sino el OFS, que con gran entusiasmo quiso fiscalizar un evento donde nadie más vio campaña política. El caso ha quedado desinflado y el presidente municipal de Huamantla no tendrá que devolver ni un solo peso.
