
Luego de que trascendiera que la ex diputada Marcela González Castillo estaría al frente de la nueva Secretaría de las Mujeres del Estado (SME) de Tlaxcala, se ha generado un profundo debate entre las organizaciones y colectivos que defienden los derechos de las mujeres.
La creación de esta dependencia, formalizada en la cuarta sesión ordinaria del Congreso del Estado, responde a una necesidad urgente de abordar la violencia de género y las inequidades que históricamente han afectado a las mujeres en el estado; sin embargo, el perfil de quien podría estar al frente de esta institución ya ha sido motivo de cuestionamiento.
El hecho de que la ex diputada González Castillo sea considerada para este cargo ha despertado alertas en diversos sectores, pues muchas voces se preguntan si su designación responde a la búsqueda de una verdadera política de estado que enfrente la problemática de la violencia y la discriminación hacia las mujeres, o si, por el contrario, se trata de un movimiento político que busca colocar a una “operadora” tras perder su escaño en el Congreso.
Algunos colectivos han considerado que esta posible designación podría minar la confianza en la nueva Secretaría, sino que también plantea serias dudas sobre la verdadera voluntad política de quienes están en el poder. Por ello, organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres han expresado su temor de que la SME se convierta en una oficina burocrática, sin el compromiso de generar cambios significativos.
En este contexto, señalaron que la sociedad tlaxcalteca merece una institución que responda a sus necesidades, y no un mero instrumento político. Por ello exigieron un compromiso real y eficaz en la construcción de un Estado que garantice a todas las mujeres una vida libre de violencia y oportunidades para desarrollarse plenamente.
