
La Fiscalía de Ciudad de México emitió dos órdenes de aprehensión por el Caso Fátima, la niña de 7 años que fue asesinada en Tláhuac.
La dependencia identificó a Gladis Giovana Cruz Hernández y Mario Alberto Reyes Nájera como responsables del crimen que ha conmocionado a México.
De ser encontrados culpables, podrían recibir penas de entre 80 y 140 años de prisión.
Los primeros indicios detallan que Gladis Giovana Cruz Hernández fue quien se llevó a la menor de la escuela al domicilio que fue cateado el martes, aparentemente se la entregó a Mario Alberto Reyes Nájera, quien la agredió sexualmente y después la asesinó.
Por este hecho, la fiscalía solicitó una orden de detención por el delito de, “secuestro con la finalidad de hacer daño”.
Ambos sospechosos están prófugos. Sin embargo, se implementó un operativo especial para capturarlos, que se extiende al Estado de México, Morelos, Oaxaca y Puebla, donde se cree que puedan estar escondidos.
Catean casa y hallan sangre de Fátima
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Policía de Investigación (PDI) realizaron un cateo en un domicilio en Xochimilco, en el que presuntamente habitaba la mujer que se llevó a la pequeña Fátima el 11 de febrero de la primaria Enrique Rébsamen.
La mujer identificada como Gladis Giovana Cruz Hernández fue quien rentó una casa en la calle San Felipe de Jesús número 17, en la colonia San Felipe.
Con la información proporcionada por el presunto dueño de la casa, los agentes de la PDI realizaron un cateo en el domicilio, donde encontraron rastros de sangre que correspondían a Fátima, ropa, zapatos, un suéter y documentos relacionados con los padres de la menor, por lo que se indaga si los agresores conocían a la familia de la pequeña y si se trató de una venganza, pues el móvil no se ha determinado.
Fuentes cercanas a la investigación dieron a conocer que la mujer dejó el domicilio el lunes luego de que su rostro se difundiera en los medios de comunicación
