El hombre asesinó a su esposa, sus hijas de 7 y 9 meses, a su cuñado y su suegro, al momento de ser arrestado dijo que lo hizo por que estaba poseído por el diablo.

Abel Revill Ochoa fue ejecutado la tarde de este jueves en la prisión de Huntsville luego de estar 18 años en el pasillo de la muerte tras haber sido declarado culpable por el asesinato de toda su familia incluidas sus dos hijas menores de edad.
El atroz asesinato ocurrió el 4 de agosto del 2002 cuando Abel quien era adicto le pidió dinero a su esposa para comprar drogas, sin embargo, esta se negó.
El hombre, enfurecido fue a su habitación donde guardaba un arma de fuego y abrió fuego contra todos las personas que se encontraban en la casa ubicada en Dallas, Texas.
El sujeto mató a su esposa de nombre Cecilia, a sus dos hijas de 7 y 9 meses, su cuñado y su suegro.
Dentro del inmueble logró sobrevivir una de las cuñadas de Abel, quien con heridas de bala logró pedir ayuda a las autoridades.
El hombre fue arrestado por la policía de Texas cuando trataba de retirar dinero de la cuenta de banco de su esposa.
En 2004 Abel recibió la sentencia de pena de muerte por inyección letal la cual se cumplió al rededor de las 18:00 horas de este jueves 6 de enero del 2020.
