
La tarde del miércoles 15 de enero ro fotógrafo Cameron Frazier, captó una imagen que rápidamente se hizo viral por el contexto, un mariachi caminando en medio de una tormenta en Vancouver, Canadá.
Se trata de Alex Alegría, un mexicano originario de Tuxtepec, Oaxaca, quien se encontraba grabando un video para promocionar el aniversario 17 del grupo en el que toca, en donde también se estrenó un nuevo uniforme del mariachi elaborado con los colores rojo y blanco en alusión a la bandera canadiense.
Alegría cargaba el estuche de su guitarra. “Frío, lluvia e incluso nieve… ¡El mariachi prevalece!”, escribió el fotógrafo canadiense Cameron Frazier en su cuenta de Instagram (@bananacamphoto).
Alex Alegría, tiene 43 años de edad y vive en Vancouver desde el año 2000, en donde fundó la agrupación de música mexicana Los Dorados desde el 2003, relató al portal Verne.
Alex Alegría emigró a Canadá para trabajar en una fábrica de aluminio en el año 2000. Una tarde de invierno de ese año, el mexicano se sintió nostálgico, por lo que decidió tomar el traje de charro que le dio su tío antes de partir.
“Me puse a cantar en Robson Street vestido de mariachi con mi guitarra por pura nostalgia y eso me hizo sentir mejor”, recuerda. “Desde entonces empecé a ir todos los días de seis a once de la noche y la gente me empezó a dar dinero y a reconocerme”, relata.
En ese momento no cantaba canciones de mariachi, sino algunas melodías tradicionales mexicanas. Poco después se unieron un violinista y un trompetista, ambos canadienses, quienes acompañaban al mexicano ataviado con su traje de luces.
“Un día, un colombiano nos propuso tocar en un proyecto y mandamos a hacer sombreros y chamarras de luces, así empezó Los Dorados”, dice.
Corría el año de 2003 y su debut como grupo de música mexicana fue en el aniversario de la batalla de Puebla, el 5 de mayo, luego de ensayar un par de ocasiones.
“No teníamos partituras, lo hicimos de oído”, dice Alegría. Hoy este mariachi es dirigido por el oaxaqueño y se conforma por doce personas de varias nacionalidades: un chino, un taiwanés, un polaco, un italiano y un ucranio, entre otros.
Ese año, Alegría dejó su empleo en la fábrica para dedicarse de tiempo completo a la composición e interpretación de música popular mexicana. Él y su grupo amenizan las noches en un restaurante de comida mexicana y latina los miércoles y viernes. “También damos serenata, tocamos en cumpleaños y hasta en funerales”, cuenta.
Su música lo ha llevado a tocar a la provincia de Yukón (al norte de Canadá, en el círculo polar ártico) y también en algunos festivales de México. Aunque lleva dos décadas fuera de su país de origen, Alegría no logra acostumbrarse al frío de la zona. “Uno se va acoplando, pero hace falta el sol. Por eso hago música para estar siempre en contacto con México”, señala.
Pese a no ser un músico profesional, Alegría dice ser feliz de compartir la cultura de su país. “Me dio mucho gusto que el mensaje llegara a tantas personas fuera de México, es lo más bonito que puedo compartir”, finaliza el oaxaqueño.
