
Una camioneta que era operada por personal del jurídico del INAH en presunto estado de ebriedad dejó daños incalculables cuando transitaba por la Calzada de los Muertos en el área arqueológica de Teotihuacán, lo que dejó a los cuidadores completamente perplejos ya que ningún auto está autorizado para circular dentro de la zona.
La camioneta terminó su carrera cuando chocó con una de las estructuras arqueológicas, dañando vestigios de hasta 2 mil años de antigüedad.
Los daños son completamente irreparables, una lamentablemente pérdida ocasionada por la inconsciencia y la irresponsabilidad.
