
Tras más de tres horas de enfrentamientos vehículos incendiados, balaceras y pánico en la ciudad de Culiacán, el Ejército dejó en libertad a Ovidio Guzmán López, hijo del capo de la droga, Joaquín “El Chapo” Guzmán, luego de ser detenido en un operativo de rutina.
Las autoridades federales informaron de la detención de “El Ratón” este jueves en una vivienda del fraccionamiento Tres Ríos, sin embargo, fue puesto en libertad “para pacificar Culiacán”, que vivió una ola de violencia en diversas zonas del lugar.
Según Reuters, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo Montaño, informó que se tomó la determinación de suspender las acciones operativas para frenar las acciones violentas de los seguidores de Guzmán López.
«Con el propósito de salvaguardar el bien superior de la integridad y tranquilidad de la sociedad culiacanense, los funcionarios del gabinete de seguridad acordamos suspender dicha acciones, igualmente tomamos la decisión de trasladarnos a la ciudad de Culiacán para conducir las acciones correspondientes», dijo.
La detención de Ovidio se realizó alrededor de las 15:30 horas, por una patrulla integrada por 30 guardias y militares que realizaban un patrullaje en el fraccionamiento Tres Ríos, ubicado en la capital sinaloense, cuando fueron agredidos desde una vivienda.
Por ello, los elementos federales repelieron la agresión y tomaron control de la vivienda en la que localizaron en su interior a cuatro personas, entre ellas Guzmán López, presunto integrante del Cártel de Sinaloa.
No obstante, integrantes de la delincuencia organizada rodearon el inmueble con una fuerza mayor a la de la patrulla, mientras otros grupos realizaron acciones violentas en contra de civiles en diversos puntos de la ciudad generando una situación de pánico.
Cabe señalar que Ovidio Guzmán es buscado por autoridades de Estadounidenses pues enfrenta diversos cargos por distribuir cocaína, metanfetaminas y mariguana de México a ese país de 2008 a 2018.
