Pese a la presencia de diversos agentes externos al Partido Encuentro Social de Tlaxcala (PEST), el dirigente estatal, José Luis Garrido Cruz, se impuso al ganar 11 de 15 asambleas distritales.
A pesar de la guerra sucia que emprendieron diferentes actores políticos externos al Partido, no pudieron lograr ganar la mayoría de asamblea para hacerse de este instituto político y sus respectivas prerrogativas que entregará el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE).
Personajes ligados a oscuros intereses como el diputado federal, José de la Luz Sosa Salinas; el excandidato Ernesto Bernal, entre otros, intentaron hacerse de la mayoría de las asambleas, enfrentándose al dirigente y diputado local, José Luis Garrido Cruz, alias “La Garra”.
Fue la militancia la que los puso en su lugar y determinó no dar la oportunidad a intereses ajenos al partido que sólo estarían buscando el interés económico de las prerrogativas y las candidaturas que estarán en juego para la elección local que se disputará en julio de 2021.
La desestabilización llegó a tal grado que en las mismas asambleas, el grupo que estaría buscando la dirigencia local para entregarla a un panista, llevó grupos de choque.
