
Las presidentas municipales de Tlaxco y Puebla, Gardenia Hernández Rodríguez y Claudia Rivera Vivanco, iniciaron la primera reunión pública para comprometerse a trabajar en una agenda que permita rescatar los ríos Zahuapan, Atoyac y Balsas, en donde convocaron a más autoridades a sumarse.
El Pueblo Mágico tlaxcalteca fue el lugar en donde se desarrolló este encuentro que busca sumar los esfuerzos de los 48 municipios de Tlaxcala y 22 de Puebla, en donde cruza este importante afluente.
Por Tlaxcala solamente acudieron los alcaldes de Xicohtzinco y Amaxac, José Isabel Badillo Jaramillo y Faustino Carín Molina, quienes coincidieron en la importancia de sumar voluntades.
La problemática a enfrentar no es nada fácil, pues existen ocho mil industrias que contaminan la cuenca, pero solamente se tienen 13 plantas tratadoras, de las cuales solamente 7 funcionan pero no todas al 100 por ciento.
De acuerdo con un muestreo, se han registrado 35 agentes contaminantes en el cauce y coincidentemente Tlaxcala y Puebla ocupan el primer lugar en mortalidad infantil por contacto con agua contaminada.
Las alcaldesas reconocieron que hace falta que se sumen de manera articulada los municipios involucrados en el saneamiento de la cuenca por lo que se planteó realizar una segunda reunión para sumar a los 48 presidentes municipales de Tlaxcala y 22 de Puebla.
El primer paso será firmar una carta de intención que tedará lugar en la ciudad de Tlaxcala el 26 de febrero y previamente, se 8 al 10 una carta por la Tierra en Puebla.
Carlos Gómez, presidente de la Fundación Mundo Sustentable, indicó que la contaminación de estos ríos ha derivado en denuncias en los estados de Tlaxcala y Puebla por situaciones de salud, toda vez que al considerar la creciente problemática de abasto de agua potable hace urgente su recuperación.
Durante un conversatorio los alcaldes de Tlaxco, Xicohtzinco y el síndico de Tlaxcala, Héctor Martínez, recordaron que en su infancia el agua del Zahuapan era limpia e incluso era posible nadar en ella sin problemas, circunstancia que fue diferente para la presidenta municipal de Puebla, quien desde niña vio contaminado este lugar.
Cabe destacar que de 2011 a 2015, la Profepa emitió una recomendación a Puebla por la contaminación en el Atoyac, cuyos puntos no han sido cumplidos en su mayoría.
En tanto que en 2017, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación a autoridades de ambos estados, antecedentes que obligan a reforzar la atención a este problema.
