
El conflicto que inició hace unos días entre pobladores y el párroco de Atlangatepec, Jaime Martínez, llegó al clímax cuando un grupo de personas retuvieron a seis de sus familiares como medida de presión para echarlo del pueblo.
Fue la madrugada del sábado que los familiares del párroco intentaron sustraer pertenencias de la parroquia de San Juan Bautista, por lo que feligreses los retuvieron, luego de que en días pasados Jaime había negado a retirarse del pueblo.
Y es que en diferentes ocasiones los feligreses exhortaron al párroco a retirarse al ser acusado de varias supuestas irregularidades y desacuerdos con la población, principalmente por realizar cobros excesivos.
La policía estatal tuvo que intervenir para que la población enardecida liberara a las personas retenidas a cambio de que el párroco se retirara del lugar, aunque tuvo que dejar en garantía una camioneta.
