
Durante esta crisis generada por el COVID-19, no todas las noticias son malas, pues en recientes fechas, el zoológico de Debrecen, Hungría, fue testigo del nacimiento de un gato leopardo.
Actualmente, el cachorro cuenta con 7 semanas de edad y ha causado gran sensación en Europa y el mundo.
¿Es un gato? ¿Es un leopardo? ¡Es un gato leopardo!. Conocido como gato bengalí, la historia de cómo nació esta raza es de lo más curiosa.

En los años 60, la genetista estadounidense, Jean Mill, tuvo la idea de cruzar dos razas de gatos: el gato doméstico y el gato leopardo de Asia.
En 1986, la Asociación Internacional de los Gatos (TICA, en sus siglas en inglés) aprobó incorporar esta nueva raza.
El pelaje del gato bengalí es corto y sedoso. Aunque el color puede variar, generalmente es anaranjado con manchas negras. En su cabeza redonda destacan unas orejas bastante puntiagudas.

En edad adulta puede llegar a pesar entre 5 y 8 kg los machos y unos 3 kg las hembras.
Debido a sus antepasados salvajes, a veces puede tener un temperamento algo fuerte y cuadros de inestabilidad emocional (depresión, ansiedad…). Para evitar que se porte mal en casa es recomendable educarlo bien ya desde cachorro.
Fotos: REUTERS/Bernadett Szabo
