
Miguel G., y Sara F., fueron detenidos por elementos de la Fiscalía General de la República (FGR), junto con su hijo Juan G., como presuntos responsables del delito de trata de personas en Tenancingo, Tlaxcala.
Según las primeras investigaciones de la FGR, Juan G., era el encargado de enganchar a las víctimas y llevarlas hasta Tenancingo, mientras que sus padres recibían a las víctimas para convencerlas de permanecer con su enganchador y lograr la explotación sexual.
Con engaños eran extraídas de su lugar de residencia, llevándolas a Tenancingo, en donde junto con otros familiares probablemente las obligaban a prostituirse en las ciudades de México y Puebla, para después continuar su explotación sexual en Nueva York y otras ciudades de Estados Unidos.
En otros casos, los presuntos tratantes amenazaban a las mujeres con hacerles daño a sus familiares, por lo que éstas tenían que hacer lo que les exigían.
