
En sesión solemne de cabildo, el ayuntamiento de Tlaxcala conmemoró 480 años de la Institución del Cabildo Indígena en la Ciudad de Tlaxcala, además de celebrar el hermanamiento con el municipio regio de Bustamante.
La alcaldesa de Tlaxcala, Anabell Ávalos Zempoalteca, encabezó el evento junto con su homólogo de Bustamante, Alfonso Resendez Garza, para realizar el hermanan de ambas ciudades, a petición de este último el 19 de enero pasado.
El Cronista de Tlaxcala Cesáreo Teroba Lara, informó que el próximo año 2019, se cumplirán 500 años de encuentro dramático de los conquistadores españoles con tlaxcaltecas, situación que por su trascendencia no podía pasar desapercibida por los herederos del mestizaje.
Refirió que la institución del cabildo indígena en Tlaxcala es un acontecimiento significativo del sigo XVI, sobre el nacimiento y desarrollo del estado de Tlaxcala y la nación mexicana.
Y es que comentó que después de casi 20 años de modelo de gobierno prehispánico, los representantes de los cuatro señoritos convinieron adoptar el régimen español, para incorporar a la antigua Tlaxcala al mestizaje político impuesto por el virreinato.
Además, destacó que los lazos estrechados entre los municipios de Tlaxcala y Bustamante, es una formalización de la ancestral hermandad de 1591, cuando 400 familias dejaron la tierra del Matlalcueyetl y el Zahuapan, para culturizar el norte de México.
Por su parte, el representante de la Sociedad de Geografía, Historia y Estadística de Tlaxcala, Armando Díaz de la Mora, recordó que al encontrarse dos culturas el 23 de septiembre 1519, había en Tlaxcala un modo de gobierno a través de cuatro “tlatoanis” diseminados en casi tres mil kilómetros de la provincia tlaxcalteca.
Este modo de gobierno perduró hasta 1821, a través del Cabildo Indígena de la ciudad de Tlaxcala, con un cambio en la estructura administrativa, política, social y económica, derivado de la fusión de los españoles con los tlaxcaltecas.
Agregó que para 1526, Juan Gómez fue el primer alcalde que impartió justicia, a partir de lo cual inició el trazo de la ciudad y superposición de instituciones europeas.
No obstante, por orden de Carlos I, en diciembre de 1528, Tlaxcala no estuvo sujeta a la Audiencia y tampoco a cargo de Hernán Cortés, pues el propio rey tomó la ciudad junto con otras como: Veracruz y Acapuco.
En tanto que en febrero de 1537, se decreta la Real Cédula que establece que los indios tlaxcaltecas pueden nombrar a su propio gobernador, un cabildo con sus alcaldes y representantes.
Destacó que durante 1540 inicia la etapa de construcción arquitectónica y social de la ciudad de Tlaxcala, toda vez que Toribio de Benavente, mejor conocido como Motolinía, hizo primer viaje en 1534 a España en donde obtiene el escudo de armas y reconocimiento de ciudad para Tlaxcala.
Diego Maxixcatzin fue el primer gobernador en 1530, tal como aparece en la Real Cédula, toda vez que en enero de 1538, por primera vez aparece un documento que habla de Luis Xicohténcatl, como primer gobernador indígena del cabildo de la ciudad de Tlaxcala.
El cabildo tomó el control de la Actividad económica, tal fue el caso del tianguis de Tlaxcala, que en noviembre pasado cumplió 470 años, ya que en 1547 se ordenó su instalación los días sábados.
Refirió que en el siglo XVII, el cabildo tuvo una participación decisiva en 1560, cuando le negaron al virrey de la Nueva España enviar mil indígenas a colonizar el norte del país, situación que se replicó en 1582, 1584, 1585 y 1586, hasta el 22 de noviembre 1590, que se habla de negociaciones para la colonización de ocho poblaciones de la gran Chichimeca.
Este cabildo funcionó hasta el 28 de agosto de 1821 cuando el gobernador español en turno se retiró del cargo, un mes antes de la Independencia de México, momento en que Tlaxcala se independiza.
Incluso, el de Tlaxcala fue uno de los tres cabildos con privilegios especiales, ya que de 10 intendencias creadas en 1787, la de Tlaxcala tenía un gobierno de excepción que dependía directamente del virrey.

Con orgullo llevamos sangre tlaxcalteca: Cronista de Bustamante
El Cronista de Bustamante, Nuevo León, Carlos Gómez Flores manifestó que para los habitantes de este lugar es un honor llevar sangre tlaxcalteca, después de que existió una leyenda incorrecta sobre estos últimos.
“En Bustamante llevamos con orgullo esa sangre y desde hace 300 años existe un Cristo en nuestra ciudad denominado El señor de Tlaxcala”.
Refirió que el pueblo se sustenta básicamente por el turismo, pues llegan alrededor de 350 mil personas al año, cuando la población es de cinco mil habitantes.
Agregó que Tlaxcala es una grand ciudad que entusiasma y que inspira respeto por su historia y personajes como Desierto Hernández Xochitiotzin, de quien guardan su memoria “porque existe una biblioteca que lleva su nombre”.
Sostuvo que existen razones de peso histórico para sentir orgullo por sus antecedentes, pues al llegar a Bustamante es perceptible la huella tlaxcaltecas desde su trazo.

El alcalde de Bustamante, Mario Alfonso Resendez Garza, agradeció a las autoridades de Tlaxcala aceptar el hermanamiento para fortalecer el intercambio de culturas.
Mientras que Anabell Ávalos, indicó que la sangre “guerrera” prevalece en los tlaxcaltecas y en su gobierno, que ha luchado por impulsar el desarrollo de la ciudad.
Informó que el próximo domingo una representación del cabildo de Tlaxcala viajará al municipio de Bustamante, para cerrar el hermanamiento que hace 20 años inició Cesáreo Teroba.
