• Con diagnóstico oportuno, hasta 70 por ciento de los pacientes pueden alcanzar una curación total

• El IMSS otorga tratamiento multidisciplinario que integra diversas especialidades

El cáncer infantil se ha convertido en la segunda causa de muerte en México, donde cada año se diagnostican a nivel nacional más de 5 mil 500 casos en menores de edad.

Los tumores más frecuentes entre la población infantil son: leucemia –representa casi la mitad–, tumores cerebrales; cáncer de ganglios linfáticos o linfomas; en riñón, abdomen y gónadas –ovarios y testículos–; osteosarcoma –afecta huesos–  y retinoblastoma –en el ojo–.

La mayoría de estos males se desarrolla por condiciones multifactoriales y los menos, se deben a causas hereditarias y genéticas.

Comúnmente se considera al cáncer como una enfermedad crónico-degenerativa que sólo afecta a adultos, pero los niños más pequeños, incluso los recién nacidos, pueden padecerlo.

Un diagnóstico oportuno es fundamental para el pronóstico de los pacientes, ya que el tratamiento adecuado puede salvar a más del 70 por ciento de los menores, con curación total y absoluta.

Cualquier médico que sospeche o detecte un paciente con cáncer, puede enviarlo directamente a un centro especializado del Instituto, que cuenta con toda la infraestructura para el diagnóstico, tratamiento y reintegración, tanto del infante como de sus padres, a la vida habitual.

El IMSS ofrece un tratamiento mutidisciplinario con médicos de diversas especialidades: oncólogos pediatras, cirujanos, patólogos, especialistas en salud mental, medicina nuclear, radioterapeutas, ortopedistas y oftalmólogos.

El IMSS recomienda a los padres de familia poner atención en síntomas que registren sus hijos como: fiebre prolongada, inflamación en el abdomen, palidez, pérdida de energía y de peso en forma rápida, así como dolores de cabeza persistentes. También se puede presentar sangrado, pérdida del equilibrio, cambio repentino en el comportamiento del niño y disminución o pérdida de la vista.

El IMSS exhorta a abandonar el hábito de la automedicación, por lo que ante cualquier molestia persistente, recomendó acudir a consulta médica, para evitar que la enfermedad evolucione a tal grado, que resulte muy difícil rehabilitar al paciente.

Además de los tratamientos y la atención que brindan los especialistas del Seguro Social, el Instituto ofrece a los padres orientación alimenticia por parte de nutriólogos del programa PrevenIMSS, para ayudar a fortalecer las defensas del menor y, así, evitar en la medida de lo posible los malestares ocasionados por la misma enfermedad.

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